Por Carlos G. Alviso López
Hablemos hoy en lo particular de un increíble inmueble con más de quinientos años de existencia, me refiero al Hospital de Jesús, cuyo nombre preciso era Hospital de la Purísima Concepción y Jesús Nazareno, considerado por los anales de nuestra historia, como la primera institución de salud en América Latina.
El capitán ibérico Hernando de Cortés, representante de la Corona Española, reconoció en una de sus cartas de relación enviadas al rey Carlos V, la eficacia de las actividades medicinales y curativas de curanderos, sabios y chamanes indígenas, incluso le solicitó no enviara a médicos a Tenochtitlan, la gran urbe del Valle de Anáhuac, al resaltar las bondades de la herbolaria de los nahuatlacas.
Tres años después de la caída del señorío mexica, se funda en 1524, dicho hospital, que atendía sin distinción de razas o castas, a toda la población enferma o que padeciese algún malestar de salud. Cortés le pidió a fray Bartolomé de Olmedo, administrara y dirigiera la apertura del Hospital de Jesús.
Fray Bartolomé de Olmedo desembarcó en 1519 en Mesoamérica, ayudó a evangelizar a los naturales de nuestro territorio, entre ellos a doña Marina, conocida como Malintzin o Malinche y adoctrinó un tanto a Motecuzoma Xocoyotzin (Moctezuma II). Al frene del nosocomio, Bartolomé de Olmedo, mantuvo el estado laico que había ordenado Cortés.
El Hospital de la Purísima Concepción y Jesús Nazareno tenía también su propia iglesia y mezclaba medicina tradicional europea con la herbolaria mexica; su arquitectura en su inicio era basada en un convento, destacado un patio para mujeres y otro para hombres, al personal de apoyo, a curanderos y médicos, se les comenzó pagando con cacao y algunos otros granos alimenticios.
Tanta historia alberga el Hospital de Jesús, por ejemplo, corría el año de 1646 cuando en sus instalaciones se llevó a cabo la primera necropsia del continente americano como parte de la cátedra impartida a estudiantes de la Real y Pontificia Universidad de México, una de las primeras instituciones de educación superior de la Nueva España.
Hoy en día el Hospital de Jesús ha modificado algunas partes de su construcción, entre ello la fachada. Se encuentra en la calle 20 de noviembre número 82, en el centro histórico de la Ciudad de México, conservando en sus arcadas, patios, fuentes, mezclado con la modernidad de su edificio principal, muchas crónicas de identidad.
